Quiénes somos

Cualquier cosa que podamos decir aquí acerca de «quiénes somos» no tiene mucha importancia en comparación con quién es Dios y cómo podemos llegar a conocerle mejor. Él es todo para nosotros y estamos encantados de tenerle en nuestra vida!

Hemos buscado a Dios y le hemos hallado. Ahora, el anhelo de nuestro corazón y nuestra oración a Dios es que aquellos que lean estas reflexiones breves también puedan llegar a conocerle mejor y disfrutar el mismo gozo y propósito de vida. Sin embargo, nos damos cuenta de que a algunos les gustaría saber un poco más acerca de quienes están detrás de estas publicaciones. Con esto en mente, proporcionamos esta breve explicación…

Quizás el hecho más sencillo acerca de «quienes somos» es que somos simplemente cristianos, sin pertenecer a ninguna denominación. Nuestra lealtad es totalmente para Él, no para ninguna alianza sectaria de congregaciones controladas por una sede terrenal. Lamentamos profundamente que el «cristianismo» sea conocido por nombres diferentes, enseñanzas diferentes, estilos de adoración diferentes, formas diferentes de evangelismo, organizaciones diferentes e incluso fundadores diferentes. Creemos firmemente que Jesucristo prometió edificar su iglesia (Mateo 16:18; Efesios 1:22) y que la multiplicidad de denominaciones en el mundo contradice tanto el deseo como la oración de Jesús (Juan 17:20-21; 1 Corintios 1:10).

Para dar a nuestro Señor la gloria y honra que merece como Hijo de Dios, nos esforzamos por seguir el modelo del Nuevo Testamento con respecto a la organización, adoración y trabajo de la iglesia.  Con este fin, «hablamos donde la Biblia habla y callamos donde la Biblia guarda silencio», un lema basado en 1 Pedro 4:11 y 1 Corintios 4:6.  Como miembros de la iglesia establecida por Cristo, nuestro objetivo es tener libro, capítulo y versículo para toda creencia y práctica. Del mismo modo, los escritores de estos breves devocionales tienen mucho cuidado al escribir, siempre respetando las enseñanzas de las Santas Escrituras y no dejándose guiar por sus propias opiniones y sentimientos.

Por último, le pedimos humildemente que examine cuidadosamente estos escritos y nos complacerá recibir sus preguntas sinceras.  ¡Su bienestar espiritual es nuestro mayor interés!