¿De qué maneras es Dios nuestra «roca»?

A menudo Dios es llamado una Roca en los Salmos y en otras partes de las Escrituras. David proclamó: «Jehová, roca mía y castillo mío, y mi libertador; Dios mío, fortaleza mía, en él confiaré; mi escudo, y la fuerza de mi salvación, mi alto refugio» (Salmos 18:2). Meditemos sobre lo que significa que el Señor sea nuestra roca.

Es el Dios Inmutable (que no cambia)

Primero, el carácter de Dios es tan sólido como una roca.  Tiene una naturaleza inmutable.  A diferencia de todos los hombres, se puede contar con su justicia y fidelidad (Deuteronomio 32: 1-4).  El profeta Isaías enfatiza el gran consuelo que esto es para su pueblo, ya que hace posible que pongamos nuestra confianza completamente en él y, por lo tanto, experimentar perfecta paz (Isaías 26:3-4).

Es el Protector

En segundo lugar, Dios es nuestra fuente de fortaleza en tiempos de angustia y peligro. La palabra «roca» se equipara correctamente con la idea de fortaleza y la roca se usaba para construir muros, fortalezas y torres en los tiempos bíblicos. Cuando se enfrentó con la esterilidad y la opresión de sus compañeros, Ana encontró fuerza en Dios. Ella oró: «No hay santo como el Señor; en verdad, no hay otro fuera de ti, ni hay roca como nuestro Dios» (1 Samuel 2:2, LBLA). Considere también las pruebas de David, Moisés y otros que pudieron perseverar y ser victoriosos apoyándose en el Señor como su Roca (2 Samuel 22:1-3,32,47; Éxodo 33:18-22). También podemos refugiarnos en el Todopoderoso. Como Moisés, podemos escondernos en la hendidura de «la Roca». Dios cuidará de nosotros.

Es el Proveedor

En tercer lugar, Dios provee para nuestras necesidades.  Esto puede parecer una aplicación extraña en relación con una roca, pero proviene de un momento específico de la historia bíblica. Durante el tiempo en que los israelitas vagaban por el desierto, Dios hizo que el agua fluyera de una roca para sostener sus vidas (Deuteronomio 8:15). En el Nuevo Testamento, Pablo nos enriquece aún más el significado de este suceso cuando explica que Jesús mismo es el cumplimiento de esta sombra (1 Corintios 10: 4). Todas nuestras necesidades más profundas son provistas por Dios a través de Cristo!

Es el Fundamento Seguro

Finalmente, reflexionamos sobre el fundamento de nuestras vidas.  Para esto, necesitamos desesperadamente algo sólido, no las arenas de los vanos razonamientos de este mundo, y podemos encontrarlo sólo en Cristo y su palabra (Lucas 6:46-49).  Jesús es una roca, una roca de tropiezo que caerá y aplastará a aquellos que le rechazan, pero es la piedra angular espiritual para aquellos que le obedecen (Efesios 2:20; Romanos 9:33; 1 Pedro 2:8).

¡Qué agradecidos deberíamos estar para poder adorar a Dios nuestra Roca, el Inmutable, el Protector, el Proveedor y el Fundamento Seguro!

–Brigham Eubanks