La suficiencia de las Escrituras para conocer la voluntad de Dios

Poco antes de su crucifixión, Jesús prometió a los apóstoles: «No os dejaré huérfanos; vendré a vosotros» (Juan 14:18). Después de haber pasado tres años de sus vidas con el Maestro por excelencia, había llegado el momento para que se cumpliera el plan eterno de Dios. Jesús, el Pan de Vida que bajó del cielo (Juan 6:33-35), tenía que volver a Su Padre (Juan 14:28).

La promesa de «otro Consolador»

¿Quién tomaría su lugar? ¿Quién se convertiría en el verdadero y único «Vicario de Cristo»? Jesús da la respuesta: «yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre … él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho» (Juan 14:16,26).

En la literatura griega, la palabra traducida aquí «Consolador» se usó de un «asesor legal, abogado, apoderado o defensor, uno que se presenta en nombre de y como representante de otro» (El Diccionario Completo WordStudy). Literalmente significa «llamado al lado de uno» (Definiciones Griegas de Thayer). De acuerdo con nuestro texto, se refiere al Espíritu Santo destinado a ocupar el lugar de Cristo después de su ascensión al Padre.

Hombres inspirados que guiarían a otros «a toda la verdad»

Este Ayudante celestial les enseñaría a los apóstoles «todas las cosas» y les ayudaría a recordar «todo» lo que Jesús les había dicho. Esto es lo que comúnmente se conoce como «inspiración». Pedro nos dice en su segunda carta que «ninguna profecía fue dada jamás por un acto de voluntad humana, sino que hombres inspirados por el Espíritu Santo hablaron de parte de Dios» (2 Pedro 1:21, LBLA).

En otro versículo, Jesús les dio a sus apóstoles esta promesa con respecto al Espíritu Santo: «él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta» (Juan 16:13). Después de la muerte de los apóstoles, no iba a haber nuevas revelaciones. «Toda la verdad» iba a ser revelada a través de ellos.

A ellos se les ordenó escribirla

Jesús prometió en Juan 14:16 que este «Ayudante» estaría con nosotros «para siempre». Con este fin, se les ordenó a los apóstoles y a otros hombres inspirados que escribieran lo que el Espíritu Santo les había enseñado para las generaciones futuras (Apocalipsis 1:11; 21:5; 1 Corintios 14:37; 2:12-13; 4:6 ). De acuerdo con esto, el apóstol Pablo más tarde se refiere a la palabra de Dios como «la espada del Espíritu» (Efesios 6:17) y el escritor de Hebreos dice que es capaz de discernir «los pensamientos y las intenciones del corazón» (Hebreos 4:12).

Acerca de su palabra, Jesús dijo: «El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán» (Mateo 24:35). Los hombres han tratado de destruirla a lo largo de los siglos, ¡pero la palabra de Jesús permanece! Casi dos mil años después, la Biblia es, con mucho, el libro más leído del mundo. Wikipedia afirma que «a partir de octubre de 2019, la Biblia completa se ha traducido a 698 idiomas, el Nuevo Testamento se ha traducido a 1,548 idiomas adicionales y porciones o historias de la Biblia a 1,138 otros idiomas. Así, al menos algunas partes de la Biblia han sido traducidas a 3,384 idiomas»(traducido de https://en.wikipedia.org/wiki/Bible_translations).

Tenemos que elegir

Algunos afirman que es necesario adherirse a enseñanzas religiosas recibidas después de la finalización del Nuevo Testamento para tener una comprensión más completa de la voluntad de Dios. Otros creen que Dios continúa hablando con nosotros individualmente o que cada uno tiene «su propia verdad». Así que, tenemos que elegir: creer en otras fuentes de «verdad» o creer en la promesa del Hijo de Dios de que «toda la verdad» sería revelada a través de los apóstoles. Como es imposible que Dios mienta (Hebreos 6:18), ¡me quedo con lo que Jesús dijo!

–Jerry Falk