«666»

El tema de mucha especulación

Ha habido todo tipo de especulaciones descabelladas con respecto al significado del número 666, que se encuentra en el libro de Apocalipsis, y la asociada «marca de la bestia» (Apocalipsis 13:18; 16:2; 19:20). Algunos han llegado a decir que esta «marca» tiene algo que ver con la implantación de microchips en seres humanos y códigos de barras utilizados en la compra y venta de mercancías. No sorprendería a este escritor si algunos lo estuvieran aplicando a la pandemia de coronavirus.

El contexto histórico

Al estudiar la Biblia, siempre es importante tener en cuenta el contexto histórico en el que se escribió. Los destinatarios del libro de Apocalipsis estaban siendo perseguidos por haber rechazado la adoración de los Césares y por no participar en otras costumbres paganas pecaminosas. El «dragón», que es Satanás (Apocalipsis 13:1-4), le había dado autoridad a la «bestia» para hacer la guerra contra los cristianos (Apocalipsis 13:7). Muchas personas finalmente decidieron adorar a esta bestia, lo que significa que, en efecto, estaban adorando a Satanás mismo (Apocalipsis 13:4).

La bestia es una referencia simbólica apropiada al Imperio Romano, el cual perseguía a los cristianos entre los años 64 y 313 después de Cristo. En el Gran Incendio de Roma (64 d.C.), se cree que el emperador Nerón echó la culpa a los cristianos. Después de esta persecución inicial, los cristianos gozaron de un tiempo breve de paz, la cual terminó cuando Domiciano (81-96 d.C.) reinició la persecución contra los siervos de Dios. En el año 313 d.C., el emperador Constantino legalizó el cristianismo, así poniendo fin a una política malvada que duró casi 250 años.

Sobre este tiempo, el Suplemento Arqueológico en mi Biblia por G. Frederick Owen dice: «Se acusó a los cristianos de ser huraños y raros, y llegaron a ser odiados y a ser considerados como enemigos de la sociedad …. El pueblo llegó a temerlos, ya que temían que se encendiera la ira de los dioses, debido a que los cristianos se negaban a ofrecerles sacrificio. Si las cosechas fracasaban, si el río Tiber se desbordaba, si había epidemia, el pueblo gritaba: ‘Los cristianos a los leones’ …. Para probar la lealtad de los hombres, el gobierno romano exigía que todo el mundo se presentara en ciertos lugares públicos y allí quemara un poco de incienso en honor al emperador. Los cristianos consideraban esto como un acto de adoración al emperador y se negaron a hacerlo. Las autoridades comenzaron a señalarlos y a castigarlos, incluso con la muerte».

El significado de «666»

En la Biblia, a veces los números tres y siete se refieren a lo que es perfecto o completo, o sea, a Dios, a Jesús, al Espíritu Santo, a la Palabra, etc. (Apocalipsis 1:4,11,12,13,16,20; 5:1,6). El número seis se refiere a lo que es incompleto o imperfecto porque no llega a siete. Cuando seis se escribe tres veces (666), pues, se refiere a lo que es completamente incompleto.

«Es número del nombre»

Apocalipsis 13:18 dice: «Aquí hay sabiduría. El que tiene entendimiento, cuente el número de la bestia, pues es número del hombre. Y su número es seiscientos sesenta y seis».

Tanto el Imperio Romano como los que querían adorar a esta «bestia» (con sus césares y falsos dioses) eran completamente incompletos.

Aplicando este número a hombres y mujeres hoy en día

Hoy en día, 666 es el número de todo hombre que quiere seguir la falsa religión de este mundo y vivir sin Cristo. ¡Sin servir a Cristo todos somos completamente incompletos!

666 es un número apropiado para describir a todos los hombres que viven sin Cristo, «por cuanto todos pecaron y no alcanzan la gloria de Dios» (Rom. 3:23, LBLA). Por mucho que lo intentemos, jamás podremos alcanzar el nivel de santidad de Dios por nuestras propias obras de mérito humano. El pecado es la aflicción que tienen en común todos los hombres.

En conclusión, 666 no tiene nada que ver con la pandemia de coronavirus, el microchip, el código de barras, conflictos con Rusia o China, con las armas nucleares, con el Fondo Monetario Internacional, ni con un sin fin de interpretaciones absurdas que dice la gente. Es simplemente otra forma de decir que sin la salvación en Jesucristo jamás podremos ser completos. Por esta misma razón, Jesús dijo en Juan 15:5, «Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer

–Jerry Falk